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Paso a Pasito

Por: *Winston Samuel Ojeda. Blog: Paso a Pasito

Autor del libro: “¡Claro que Sí se Puede!”

Uno de los grandes fallos en el comportamiento personal, consiste en tener sueños y no acompañarlos de la acción correspondiente. El esperar a mañana, o la semana que viene, o que empiece el año, es una de las más grandes faltas que puede cometer un ser humano en su camino por la vida.

Todas las cosas que disfrutas en tu vida diaria fueron en determinado momento una idea, sólo que aquél que las tuvo, las acompañó de la acción correspondiente para convertirlas en realidad.

Todo, absolutamente todo inicia con una idea, con un sueño. Esas ideas o sueños se convierten con el paso del tiempo en cosas palpables. Los pensamientos tienen el poder de movernos hacia delante, de cambiar nuestro entorno, de hacernos vibrar con la posibilidad de lograr la alquimia. De hecho, nuestro mundo está hecho de pensamientos creadores y sueños realizados.

Sin embargo, hay un mar de por medio entre una idea y su realización. La mayoría de las cosas tienen que tender una especie de puente para salvar esa distancia que separa a la idea de la realidad. Esa distancia aparentemente inalcanzable, se resuelve “paso a pasito”, con las pequeñas acciones de cada día.

Cuantas veces has tenido una idea, que descansa en tu mente, posponiendo su ejecución, sólo para encontrar que alguien más ya la cristalizó al acompañar esa idea con algo que se llama acción. Tal vez ya te has percatado que esa invención que creías tuya, ahora se vende en las tiendas, pero pertenece a otro que no se durmió en sus laureles y la desarrolló sin tardanza.

A continuación, comparto contigo, unos sencillos pasos que seguramente te ayudarán a convertir tus sueños en realidad:

1.- Planea tu acción y acciona tu plan. En otras palabras, agenda tu día, escribiendo desde la noche anterior la estrategia a seguir en relación a lo que quieres conseguir. Jerarquiza tus prioridades y selecciona tus acciones inmediatas. Sólo el 5% de la gente logra tener éxito y lo obtiene porque invariablemente sigue este esquema.

2.- Haz una lista de los más importantes proyectos y ponlos a la vista en tu cartera, en tu escritorio, en el espejo de tu baño, en tu agenda, en cualquier lado donde los puedas ver, leer y recordar. Repásalos en voz alta antes de ir a la cama, para que se graben en tu subconsciente y de esa manera se realice un proceso que trabaja mientras duermes. A su vez, repite la operación al levantarte, para que tu consciente opere como siguiendo un “script” y no te pierdas en un laberinto sin salida.

3.- Visualiza dichos proyectos como si ya fueran una realidad. Recuerda que los pensamientos son cosas. No permitas que la duda asalte tu mente. Cuando un pensamiento negativo te asalte, cierra tus ojos y bórralo sin demora, sustituyéndolo por aquél que te permite ver tu sueño realizado.

4.- Cada día haz una lista de pequeñas cosas por concretar. Aprovecha tu tiempo y avanza en una lectura mientras haces antesala para una cita o haz llamadas en el trayecto a tu oficina, es decir cosas que se puedan realizar prácticamente en cualquier lugar. Lo importante es no dejar espacios “muertos” en que no hagas algo provechoso.

5.- Necesitas tener energía suficiente para lograr concretar tus planes y para ello, debes tener una buena condición física, por lo que debes mantenerte saludable, feliz y contento. Tomando conciencia de esto, tendrás más posibilidades de no fallar en tu intento.

6.- “Roma no fue construida en un día” y “una larga jornada empieza con el primer paso” son frases que encierran una gran verdad, ya que las hazañas personales se van plasmando con el pequeño gran esfuerzo de cada día.  Cuando eras un bebé, no aprendiste a hablar en un par de días, sino que fuiste lo suficientemente curioso y persistente para aprender a balbucear sonidos que parecían sin sentido; luego continuaste repitiendo y repitiendo con el apoyo de tus padres hasta que pudiste decir alguna palabra. Y así hasta que pudiste eslabonar una frase, y luego dos y luego…

7.- Los seres humanos en general no hacemos en nuestra vida lo que se pueden llamar “grandes cosas”, sino que cotidianamente hacemos cosas pequeñas como levantarnos, bañarnos, hacer llamadas, correr la chequera, ir al mercado, abrazar a nuestros seres queridos, leer las noticias, etc., sin embargo, aquellos que triunfan hacen todo esto en la justa medida, en el momento perfecto, en el lugar adecuado, sin caer en excesos de ninguna especie y sin perder de vista sus sueños y metas personales.

Así que no flaquees y continúa haciendo esas pequeñas cosas, sin dejar de poner en marcha las acciones correspondientes de cada día, hasta que todas juntas te lleven “paso a pasito” a alcanzar los sueños que tanto anhelas.

*Winston Samuel Ojeda es mexicano de nacimiento y tiene más de 30 años de experiencia impartiendo conferencias y seminarios de superación personal. Su oratoria impactante y amena, abarca temas que se relacionan con el crecimiento personal, el liderazgo, la familia y el network marketing.

Envía tus comentarios a: hola@claroquesisepuede.com

El Dinero no es la Meta Final

Por: *Winston Samuel Ojeda. Blog: El Dinero no es la Meta Final.

Autor del libro: “¡Claro que Sí se Puede!”

No estimes el dinero en más ni en menos de lo que vale, porque es un buen siervo y un mal amo: Alejandro Dumas

Casi siempre que imparto un curso, incluyo sesiones en el programa para que los asistentes den su opinión acerca de las cosas importantes en su vida. Por lo general el dinero parece ser una parte muy importante para la mayoría de la gente, no importa el nivel económico al que pertenezca. Si es rico, desea más riqueza, si es pobre, por supuesto que desea tener más dinero.

Algunos establecen sus metas, poniendo una cifra con muchos ceros -por ejemplo 25 millones- para disfrutar de los beneficios del banco, otros escriben que quieren tener ingresos mensuales de varios miles de dólares, otros aspiran a encontrar a un tío rico que los herede y muchos otros sueñan con sacarse la lotería, mientras que otros más establecen que serian más felices si tuvieran “independencia financiera”.

Cualesquiera que sean tus deseos en relación con el dinero, te quiero aclarar que el dinero no es la meta final. Lo que realmente deseas, es lo que el dinero compra. Es decir, una residencia lujosa, un auto deportivo, un viaje a un lugar paradisíaco, ropa de diseñador o inclusive fama, poder y reconocimiento.

Después de muchos años de experiencia, he llegado a la conclusión de que es mejor visualizar el objetivo final, que el dinero que se requiere para adquirirlo.

Primero que nada, es mucho mas sencillo y mucho mas emocionante, “verse” en una exclusiva playa de Acapulco, tomando el sol, con un yate a nuestra disposición, disfrutando de un pescado a las brasas, con un coco en la mano, atendido como rey y en la mejor compañía, que pensando en los fajos de billetes que se requieren para pagar los servicios.

En segundo lugar, usualmente un resultado se manifiesta de muchas diferentes maneras y frecuentemente ganar el dinero necesario para comprar esas vacaciones, no es el único camino para disfrutarlas.

En otras palabras, lo que necesitas antes que otra cosa, es dejar atrás tu mentalidad de pobreza y cambiar tu modo de pensar, es decir tener una mentalidad de abundancia.

La mayoría de nosotros crecemos con la mentalidad equivocada – la mentalidad de la pobreza. Nuestros padres -con mucha frecuencia- nos condicionan con la consabida frase de que no hay bastante – ¿crees que el dinero se da en árboles?- y que durante nuestra existencia tendremos que competir, luchar y sudar para conseguir lo que necesitamos y deseamos. Luego nos pasamos la vida con un hambre que creemos que nunca puede ser satisfecha.

La vida es como un gran banquete, pero si no estamos preparados para tomar lo que por derecho nos pertenece, podemos caer en la mediocridad, producto de haber mantenido en nuestra mente un sentido de inseguridad que nos hace temer en nuestra mente y que posteriormente se refleja en nuestra triste realidad.

La lección consiste en mantener nuestra mente llena con pensamientos de abundancia, de oportunidades, de riqueza, de bienestar, porque no importa que tanta riqueza podamos acumular, si sentimos temor y estamos preocupados constantemente, con un sentido de pérdida, en realidad no estamos gozando de la vida, ni conocemos el verdadero significado de la tranquilidad.

Para aclarar todo lo anterior, lo primero que tienes que hacer es revisar, cuál es tu concepto del dinero y de qué manera te relacionas con él.  Porque constantemente escucho que las personas que no lo tienen, se justifican diciendo que el dinero corrompe y es sucio y que por eso es mejor no tenerlo. Y lo dicen en voz alta, pero por dentro su corazón se desgarra, pidiendo a gritos tenerlo en su cuenta bancaria.

Realmente el dinero, ni es bueno, ni es malo, simplemente es un instrumento que nos permite adquirir lo que queremos. Sin embargo, si consciente o inconscientemente, crees que el dinero es sucio, lo que consigues es no poseerlo, porque mentalmente, ya te has librado de él.

Así que, para cambiar ese sentido equivocado en relación con el dinero, lo que tienes que hacer es una especie de ritual que te permita cambiar tu status mental. Cada vez que recibas un pago, ya sea en efectivo, cheque o en especie, da gracias dentro de ti o en voz alta, repitiendo las palabras siguientes:

“Doy gracias a la Mente Maestra, por hacer que este dinero haya venido a mí, bendigo al que me lo dio y deseo de todo corazón, que le sea multiplicado por mil”. Al mismo tiempo, cada vez que pagues un producto o servicio, repite:

“Que este dinero que pago regrese a mi multiplicado por mil. Hecho está”.

Es verdaderamente importante, que las palabras del ritual contengan un sentimiento de seguridad interior, es decir que “sientas” la abundancia en cada una de tales acciones, porque desde luego que entre más practiques este ritual y entre más lo sientas en el fondo de tu corazón, mejores resultados tendrás, pero sobre todo conseguirás disfrutar de la calma y la serenidad. Luego descubrirás, que no se necesita tener mucho dinero para disfrutar de la abundancia que la vida te da.

Pide a la vida lo que desees, sin dudar en tu mente, de que eso que solicitas se hará realidad; luego la vida se encargará de que se materialice, porque todo aquello que el hombre puede imaginar, eso mismo se convierte en “su realidad”.

La riqueza mental -y que posteriormente se convierte en “tú realidad”-, consiste en saber que todo lo que deseas lo obtendrás en la medida de tus necesidades y no más, porque nadie requiere más de lo que necesita.

El filósofo griego, Platón dijo: La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.

Así que no persigas el dinero porque El Dinero no es la Meta Final, sino visualiza lo que deseas y desde lo profundo de tu ser, da por sentado, que eso que quieres ya es parte de tu vida. Nadie te lo puede quitar, porque una vez que TÚ LO HAS DECIDIDO, has alcanzado el nivel de comunicación con la “Mente Maestra”, que es la que todo provee, a todos aquellos que han captado el mensaje.

*Winston Samuel Ojeda es mexicano de nacimiento y tiene más de 30 años de experiencia impartiendo conferencias y seminarios de superación personal. Su oratoria impactante y amena, abarca temas que se relacionan con el crecimiento personal, el liderazgo, la familia y el network marketing.

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Cómo Alcanzar tus Objetivos con Absoluta Certeza

Por: *Winston Samuel Ojeda. Blog: Cómo Alcanzar tus Objetivos con Absoluta Certeza.

Autor del libro: “¡Claro que Sí se Puede!”

La mayoría de los seres humanos durante nuestra existencia y con el paso de los años, al madurar, buscamos “vivir en armonía”, “disfrutar a nuestra familia”, “tener un buen trabajo”, tener “una hermosa relación de pareja”, o simplemente “ser felices”

A simple vista y sin mayores vueltas, las frases anteriores parecen englobar un “mundo feliz” que cualquiera desearía experimentar. Lo único malo es que dichas frases -vivir en armonía, tener un buen trabajo, una hermosa relación de pareja o ser felices- son tan genéricas, poco específicas y vagas en su acepción, que en realidad no significan nada.

Al pensar o referirse a ellas en forma tan generalizada no se echa a andar el sistema mental necesario para volverlas realidad. Sin embargo, en el afán de lograr concretar nuestras metas, es necesario que éstas sean lo más precisas posibles, para enfocarnos hacia ellas con claridad. En otras palabras, se requiere enfoque y total atención para saber exactamente el terreno que se pisa y a dónde queremos ir.

Es importante recalcar esto: Cuanto mejor sepas qué es lo que quieres, cuanto más claro sea el panorama, más fácil te será lograr lo que deseas.

El saber con precisión qué es lo que quieres te permite definir los pasos a seguir, te permite enfocarte correctamente hacia el objetivo deseado y al mismo tiempo diseñar una “hoja de ruta” que determine tus acciones futuras. ¿Quién soy? ¿Dónde estoy? ¿A dónde quiero ir? ¿Qué acciones debo tomar para lograr lo que quiero?

Nunca olvides lo siguiente: Lo más importante que debes hacer para alcanzar algo, es saber con PRECISION qué es lo que quieres.

Lamentablemente, la mayoría de las personas conocen muy bien todo lo que NO quieren. Utilizan su intelecto de manera negativa antecediendo la palabra NO a su léxico y con ello la hacen parte de su vida. Sin embargo, el conocer lo que uno NO desea, no implica saber qué es lo que uno SI quiere lograr.

¿Quieres hacer un cambio radical en tu vida? ¿Quieres deshacerte de tu mediocridad? ¿Quieres comenzar a lograr metas y objetivos? Haz algo inteligente, por muy sencillo y simple que parezca: Toma una hoja de papel y un lápiz y define exactamente qué es lo que deseas lograr. Las anotaciones deberán reunir la característica de NO utilizar la palabra NO en tus frases y deberán contener palabras que impliquen seguridad en ti mismo, como “Voy a…” “Me comprometo a…” 

Luego, asegúrate de verificar que las metas que has escrito cumplan con las siguientes características esenciales:

1- Tus metas deben estar expresadas en primera persona del singular. Solo tu eres responsable de su cumplimiento, por lo tanto, la ejecución de tus metas solo depende de tus propias acciones y no de las de terceros.

2.- Tus metas deben poder cumplirse sin perjudicar a otros, es decir no debes pisotear o herir las susceptibilidades de los demás para lograr lo que deseas.

3.- Tus metas deben ser claras, precisas y con una fecha predeterminada para alcanzarlas. No hay tal cosa como decir; – Algún día seré…, o tal vez pueda lograrlo en un futuro próximo, etc. Lo importante es definir “PRECISAMENTE” lo que quieres; de qué color, para tal fecha, etc., ya que de esa manera tu mente actuará de manera tal que sabrá perfectamente qué es lo que deseas.

4.- Tus metas deben ser repetidas EN VOZ ALTA cada noche como parte de un ritual, justo antes de acostarte para que se fijen en tu subconsciente, el cual trabajará mientras duermes. Recuerda que grandes cosas se han manifestado en esas horas a pesar de que el interesado descansa. Tu subconsciente es tu aliado y en la medida en que repitas tus metas con la CERTEZA de que serán alcanzadas, muy pronto tendrás resultados asombrosos. Luego repites la ceremonia al levantarte y así día tras día hasta que este ejercicio sea un hábito para ti.

Haz este trabajo con, por lo menos, cinco metas importantes. Luego, define un plan de acción, es decir algo que te permita de inmediato enfilarte hacia la cristalización de las mismas. Posteriormente como lo he dicho líneas arriba, fija “CLARAMENTE” un período de tiempo para lograrlas. Recuerda que todo resultado es consecuencia directa de una acción anterior. Si no entras en acción, una cosa es segura: NADA VA A SUCEDER.

Nunca olvides que es necesario que pienses lo más posible en tus metas. Una buena manera de respaldar tu encomienda es hacer recortes de revistas, folletos, o impresos en general que te permitan ver en un collage de fotos y viñetas de lo que te has propuesto conseguir. Si es un auto debes poner un recorte del modelo que prefieres, incluyendo el color y el año. Si es un viaje, fotos de la ciudad a visitar y algunos de sus atractivos turísticos.

Esto tiene un doble fin: Por un lado, te ayudará visualmente a tener tus objetivos en mente y por otro lado, conseguirá que tu subconsciente se convierta en tu aliado, ya que lo incluyes en la tarea de alcanzar algo que te agrada o que te causará placer y felicidad.

Recuerda que una vida sin metas es como un auto sin volante, un barco sin timón o un jet sin piloto. El sobrevivir sin tener un objetivo definido, es sinónimo de una vida aburrida y sin rumbo, que no quieres tener, dado que el simple hecho de leer este artículo te califica como alguien interesado en llegar con certeza al puerto final de tu destino.

La clave para mantenerte motivado y con entusiasmo, consiste en conocer de antemano lo que quieres, aunado a la seguridad de que puedes lograrlo y con el placer anticipado de que vas a disfrutarlo. Eso hará que te sientas poderoso y que no te quieras cambiar por nadie.

Así que sé preciso con lo que quieres, “VIVE” intensamente tu rito diario de metas, sintiendo y viéndote cómo si ya las hubieras logrado, contágiate de “ENTUSIASMO” y únete al selecto grupo de triunfadores que demuestra con hechos que, ¡Sí se Puede!

*Winston Samuel Ojeda es mexicano de nacimiento y tiene más de 30 años de experiencia impartiendo conferencias y seminarios de superación personal. Su oratoria impactante y amena, abarca temas que se relacionan con el crecimiento personal, el liderazgo, la familia y el network marketing.

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